Literatura sueca. ¿Por dónde empezar?

¿Alguna vez os habéis preguntado por dónde podríais empezar a leer literatura sueca en original?

Al leer las palabras “literatura sueca” seguramente a muchos os viene a la cabeza el genero de la novela negra que se ha vuelto tan popular en los últimos años. Los nombres como Stieg Larsson, Jens Lapidus, Camilla Läckberg o Åsa Larsson hace años que invaden los escaparates de las librerías y no es de extrañar.

La novela negra ocupa un puesto especial en la literatura tanto en Suecia como en otros países. Hoy en día, es el genero que más se cultiva y que más éxito tiene en el país nórdico, y también el que más se exporta. Sin embargo, si lo que os interesa es empezar a leer la literatura sueca en su lengua original y todavía no os atrevéis con novelas policíacas complejas, aquí os propongo una serie de recomendaciones para ir desarrollando técnicas de lectura con la ayuda de libros más sencillos.

En esta entrada os contaré cómo y porqué empecé a leer literatura sueca, los métodos utilizados, los libros leídos hasta ahora y los que me gustaría leer en un futuro.

 

Toma de contacto

Mi primer contacto con la literatura sueca fue a los 8 años a través de los libros (en versión traducida) de la famosa escritora infantil Astrid Lindgren (1907-2002). Entre ellos estaban Karlsson del tejado (Karlsson på taket), un cuento que trata sobre la amistad de Lillebror, un niño de 7 años, con Karlsson, un hombrecillo travieso, pequeño y regordete que tiene una hélice en su espalda. Karlsson vive en una casita en el tejado del edificio del niño, en el distrito de Vasastan en Estocolmo de los años 50. Es egoísta y difícil de llevar, pero al mismo tiempo es un amigo indispensable para el niño que se sienta solo.

También descubrí los libros de Pippi Calzaslargas (Pippi Långstrump), una niña pelirroja de 9 años que posee gran fuerza y vive en una villa rodeada de animales. Pippi encarna el sueño infantil de ir contra las normas establecidas y disfrutar de su poder. Con todo eso, no deja de tener un gran corazón y ayudar a los que lo necesitan.

Otro de mis cuentos favoritos fue Ronja, la hija del bandolero (Ronja Rövardotter). La protagonista es hija de un bandido que vive en un castillo abandonado, partido a la mitad por un rayo que cayó el día en que ella nació. Ronja quiere a su padre, pero también a Birk, un niño del clan enemigo. Tiene que elegir entre los dos. Pero al elegir al niño, se opone a su padre, una decisión necesaria para dejar de depender de su padre.

Tampoco podría faltar El maravilloso viaje de Nils Holgersson (Nils Holgerssons underbara resa genom Sverige) de Selma Lagerlöf (la primera mujer en ganar el premio Nobel en 1909). El libro fue un encargo de la Asociación Nacional de Maestros para que fuera un manual de geografía en forma literaria para estudiantes de escuelas. El argumento del libro es el siguiente: Nils es un chico de 14 años que vive en la provincia de Skåne al sur de Suecia. Un día captura un duende y este como venganza convierte en uno de los suyos a Nils, concediéndole la capacidad de hablar con los animales. A lomos de un ganso doméstico, se une a una bandada de gansos salvajes y emprende su viaje por las provincias de Suecia.

Como todos los cuentos infantiles estos libros tienen fuertes principios pedagógicos, sirven para enseñar y educar a los niños.

En Estocolmo existe el Museo Junibacken, dedicado al mundo de los cuentos de Astrid Lindgren.

Junibacken (Estocolmo)
Junibacken(Estocolmo)

Comenzando a estudiar Sueco

Hice el programa de intercambio Erasmus (2008) en la Universidad de Lund (Skåne, Suecia), donde, aparte de estudiar mi programa que era en inglés, tomé clases de sueco para principiantes que se ofertaban para los estudiantes extranjeros.

Al volver, me matriculé en la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid. Fue entonces cuando empezó mi aventura de verdad con el sueco. A lo largo de estos 6 años leí una gran variedad de libros. Por mi cuenta volví a leer Karlsson del tejado, con un método de lectura en el cual el texto original va seguido de una traducción.

Lo bueno de la literatura infantil es que está pensada para enseñar a los niños su lengua materna y encontrar palabras para expresar lo que quieren decir. De alguna manera esos cuentos son también un reflejo de la sociedad en la que se crea, por lo que son útiles tanto para dar los primeros pasos a la hora de aprender a leer, como para conocer los rasgos de la sociedad Sueca.

Más tarde, encontré en la biblioteca el libro con el título de Déjame entrar (Låt den rätte komma in) de John Ajvide Lindqvist. Ambientada en 1981, es la historia de amistad de Oskar, un niño de 12 años, y Eli, una vampiro con apariencia de niña. Oskar sufre bulling por parte de sus compañeros de clase, pero solo puede soñar con vengarse. Un día se muda al piso de al lado Håkan, un hombre de mediana edad, y Eli, una niña extraña que solo sale de noche y a la que hay que invitarla para que pueda entrar. Esta vez el libro estaba en formato de lectura fácil, por lo que no me resultó demasiado difícil entenderlo. Si aún no os atrevéis con esa lectura, existe una película sueca con el mismo nombre y la adaptación americana con el título de Let Me In.

Poco después, siendo amante de terror como soy, me lancé por otro libro del mismo autor que lleva por título Descansa en paz (Hanteringen av odöda). Esa vez me atrevía a leer la novela en versión estándar y esa lectura supuso para mí un verdadero reto.  En 2002 en Estocolmo a consecuencia de una ola de calor extremo se producen fallos en aparatos eléctricos y las personas sufren dolores de cabeza. Cuando todo acaba, los fallecidos en los últimos tres meses empiezan a resucitar. Esta novela me gustó un poco menos que la anterior, pero puede que fuera por la dificultad de leerla en original solo con ayuda un diccionario.

Después de estudiar sueco durante cuatro años, era el momento de probar mis fuerzas con una novela negra. En esta ocasión fue la novela Sandmannen de Lars Kepler. Se trata de una novela policíaca sobre secuestros de niños que alude directamente al relato gótico de E. T. A. Hoffman sobre el hombre de arena que robaba los ojos a los niños, echándoles arena previamente.  En esa ocasión opté por el formato de audiolibro que resultó ser una buena forma de entrenar el oído durante el verano.

 

Profundizando en la literatura Sueca

Como lectura obligatoria durante los cursos más avanzados, me leí Los hermanos Corazón de León (Bröderna Lejonhjärta), también de Astrid Lindgren. Esta vez se trataba de una historia de aventuras llenas de peligro, protagonizada por dos hermanos. Es un cuento mucho más oscuro que los otros mencionados anteriormente. Aquí aparece el tema del sacrificio, la lucha contra el bien y el mal, e incluso la muerte, lo que no impide que sea uno de los libros infantiles más famosos en Suecia.

Asesinos sin rostro (Mördare utan ansikte) de Henning Mankell es el primer libro de la serie sobre el inspector Kurt Wallander. La historia se desarrolla en una región aislada se Skåne, donde se producen una serie de homicidios a personas mayores. Aquí se cuestionan los temas como la actitud liberal de los suecos hacia la inmigración, el racismo y la identidad nacional. El libro cuenta también con una adaptación televisiva.

El último año en la Escuela Oficial de Idiomas leímos dos libros de Jonas Gardell: En komikers uppväxt y Ett ufo gör entré, ambientados en los años 70, que tratan sobre el bulling en la escuela. Los libros, aunque estén escritos con un toque de humor, tratan un tema muy serio, que nos debería hacer reflexionar a todos. Los capítulos son breves, algunos de un párrafo, lo que hace que la lectura avance con rapidez.

Por último, leímos Skam (Vergüenza) de Karin Alvtegen, una novela sobre dos mujeres afectadas por la vergüenza y la culpa del pasado. La autora explota el tema de la religión como detonante del sentimiento de culpa, a la vez que muestra hasta dónde puede llevar la obsesión por arreglar los errores del pasado. A pesar de su toque oscuro, fue el libro que menos me gustó. No conseguí identificarme con los personajes y el argumento me pareció muy forzado. Aun así, el vocabulario aprendido mereció la pena, sobretodo por contener términos abstractos como los sentimientos y las emociones.

La técnica usada para memorizar el complejo vocabulario era la siguiente: memorizar la palabra dentro de un contexto (una frase o una expresión) y su definición en sueco. Más tarde, reproducir la palabra partiendo de su definición.

 

En Suecia

Durante mi estancia en Suecia (2015-2016), estudiando un máster en inglés en la Universidad de Södertörn (Södertörns Högskola) en Estocolmo, asistí también a clases de sueco, intercambios lingüísticos y, por supuesto, seguí leyendo libros en sueco. Uno que me gustó particularmente fue Blod, Eld, Död (Sangre, Fuego, Muerte) de Ika Johannesson y Jon Jefferson. Se trata de un trabajo periodístico sobre la historia de la música sueca oscura, que ha marcado la escena musical a nivel mundial tanto como la novela negra la literaria.

También asistí a un seminario sobre literatura sueca en el Instituto Sueco (Svenska Insitutet) en Estocolmo. Allí, después de un desayuno que consistía en bocadillos y bebidas calientes, diferentes ponentes hablaron de la evolución de la literatura, empezando por los clásicos del siglo XIX y, como no podría ser menos, culminando con la novela negra actual.

 

Literatura sueca
Seminario sobre la literatura sueca en el Instituto Sueco de Estocolmo

Verano en el bosque

En 2017, a través de la Escuela Oficial de Idiomas, obtuve una beca para estudiar un curso de verano en Suecia. Fueron tres semanas de inmersión absoluta en la escuela de Malung (Dalarna), un lugar idílico rodeado de naturaleza.

Clases y actividades que ocupaban todo el día estaban enfocados en la literatura sueca desde la gran Selma Lagerlöf y August Strindberg hasta los autores actuales. Por ejemplo, leímos el libro titulado På stårt alvar de Johan Theorin. El libro es una colección de cuentos de misterio, cuyo denominador común es la isla de Öland. Otros libros del autor también tienen la isla como el centro de los acontecimientos. La película Echoes from the Dead está basada en su exitosa novela La hora de las sombras (Skumtimmen).

 

Escuela de Malung
Residencia de la escuela de Malung (Malungs Folkhögskola)

 

Al final del curso se hizo un sorteo de libros y me tocó el libro de Jonas Jonasson El abuelo que saltó por la ventana y se largó (Hundraåringen som klev ut genom fönstret och försvann). La novela nos relata la historia de un hombre que el día de su 100 cumpleaños se escapa del geriátrico y se ve involucrado un una serie de aventuras. Está escrita de una forma divertida y graciosa, por lo que no te aburrirás en ningún momento. Por algo fue el libro más vendido en Suecia en 2010 y fue llevado a la gran pantalla.

 

Literatura sueca
Libros en sueco, cortesía de la escuela de Malung

Lectura Pendiente

Como lectura pendiente tengo un libro de historias de miedo bajo el título Samlade Svenska Kulter de Anders Fager. Y por supuesto, no podría terminar esta entrada sin decir unas palabras sobre la saga Millenium, iniciada por Stieg Larsson y continuada por David Lagercrantz. He de confesar que he esperado todos estos años para tener suficiente nivel de sueco para leer los libros en original, y creo que este momento ha llegado.

Y vosotros, ¿ya habéis sido contagiados por la fiebre de la literatura sueca?

¡Hasta la próxima!

Hej då!

 

Enlaces de interés:

Diccionarios:

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Sverigesradio: noticias en sueco

Televisión:

SVT: televisión sueca on-line

Periódicos:

8 Sidor: periódico de lectura fácil

Revistas:

Språktindingen: revista sobre la lengua sueca

 

Embajada de Suecia en España

Svenska Insitutet (Instituto Sueco)

 

Estudiar sueco en España

Madrid

Escuela Oficial de Idiomas

Idiomas Complutense

Barcelona

Institut Nòrdic

Universidad de Barcelona

Escuela Oficial de Idiomas

Internationella skolorna

País Vasco

Universidad del Pais Vasco

 

Estudiar en Suecia

Información para estudiar en Suecia

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO PARA SUBASTAS

En esta entrada quiero contaros cómo es mi trabajo de traducción de manuscritos del ruso, una especialización quizá no tan conocida pero muy enriquecedora, y a la que me llevo dedicando desde hace más de tres años.

No es un área que uno tiene en mente cuando empieza su carrera profesional como traductor. Sin embargo, tuve la suerte de que el cliente se pusiera en contacto conmigo gracias a las recomendaciones que le habían proporcionado sobre mí. Buscaban a un traductor que fuera capaz de realizar la traducción de manuscritos del ruso nada más ni menos que de relevantes personajes históricos rusos para posteriormente subastarlos.

Era mi primer cliente directo y un encargo un tanto distinto a lo habitual. Tras superar una prueba tuve que presupuestar dieciséis manuscritos escaneados en formato pdf y traducirlos posteriormente, siguiendo las peticiones del cliente. Fueron varias semanas de tensión y nervios (¿Y si no lo hacía bien o no pudiera leer todas las palabras?), pero al final todo salió como tenía que salir, y el cliente quedó satisfecho.

Ahora, más de tres años después, puedo afirmar que, junto con la traducción literaria, es uno de los tipos de las traducción que más disfruto. He aprendido mucho sobre las personalidades más relevantes de la historia de Rusia y poder leer sus cartas manuscritas es, sin duda alguna, una manera única de conocerlos.

 

1. EN QUÉ CONSISTE

A grandes rasgos consiste en realizar traducción de manuscritos del ruso y a veces proporcionar un resumen de los datos más relevantes si el documento es muy largo. Lo que nunca puede faltar en una traducción de este tipo son las fechas y los lugares, los nombres y las firmas, y cualquier otro dato que puede influir en la posterior tasación del documento.

 

2. TIPO DE DOCUMENTOS

Los tipos de documentos que me suelen llegar son:

DOCUMENTOS MANUSCRITOS

-cartas oficiales o personales

-decretos reales

-autógrafos: fotos y postales

-frases de escritores y filósofos

-poemas

DOCUMENTOS MECANOGRAFIADOS

-contratos

-cartas oficiales

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

3. EL PROCESO

Al recibir el documento tengo que evaluarlo de la siguiente manera:

Si es manuscrito (la mayoría de las veces) o mecanografiado. Si es manuscrito ya sé que me llevará bastante más tiempo y esfuerzo.

La época. Dependiendo de la época sé que voy a tener que enfrentarme a un lenguaje distinto. No es lo mismo traducir un decreto real del siglo XVIII que una carta personal de mediados del siglo XX.

La letra. Si ya he traducido anteriormente cartas del mismo autor y conozco su letra y su estilo, el trabajo será mucho más fácil y rápido que traducir una letra desconocida.

Hay veces que el cliente no sabe a quién pertenece el documento. Entonces tengo que utilizar todos los datos identificables para determinar la autoría. Los nombres, las firmas, al igual que las fechas y los lugares son datos esenciales a la hora de traducir los documentos para posteriormente subastarlos.

Una vez identificado el autor y la época, tengo que buscar información relevante sobre él. No basta con saber su nombre, sino también a qué se dedicaba y los personajes de su entorno, en suma, todo aquello que pueda ayudar a la hora de traducir el texto plagado de referencias históricas.

No todos los documentos son iguales y, por tanto, el método de traducción varía. A veces, cuando se trata de manuscritos largos, tengo que traducir solo los datos principales como los nombres de personas y lugares, las fechas y las firmas, y el resumen del cuerpo del texto. Aunque, más a menudo me toca traducir del ruso documentos más cortos y resulta imprescindible conseguir leer el texto manuscrito entero.

Por ejemplo, hace poco tuve que traducir un documento dedicado a una figura relevante de la época soviética, y que iba firmada por otras tres personas. De los cuatro nombres solo tenía conocimiento del nombre de la persona en la dedicatoria, el resto eran firmas ilegibles. Se lo dije al cliente, que se mostró comprensivo pero, evidentemente, lo que le interesaba eran los nombres, y si los identificaba, pues mejor. El proceso fue el siguiente: leí sobre el personaje que podía identificar y me fijé bien en las fechas; el folleto sobre el que estaba firmado también me daba pistas. Pensé que si iba dedicado a ese personaje por otros tres, debían de pertenecer al mismo campo y ser más o menos de la misma época. Busqué uno por uno a los personajes relevantes del campo en cuestión y fui comparando sus firmas con las que aparecían en el documento. Al final pude identificar a los tres que faltaban. Por suerte encontré la pagina rusa del Museo del Autógrafo, lo que me facilitó bastante el proceso de identificación.

 

4. PROBLEMAS AÑADIDOS

Al tratarse la mayoría de las veces de manuscritos, la principal dificultad consiste en conseguir entender la letra. No soy una experta en grafología, por lo tanto algunos casos pueden complicarse. Entonces hay que recurrir a la gramática, o incluso al sentido común para completar el significado. Además, hay que tener en cuenta que el lenguaje y la grafía han ido cambiando a lo largo de los siglos, y lo que se puede encontrar normalmente en una carta del siglo XVIII, no va a aparecer en una del los principios del XX. Un interesante artículo sobre los cambios en la lengua rusa se puede leer aquí. A todo esto hay que añadirle las faltas e incongruencias cometidas por los propios autores de las cartas, lo cual puede llegar a dificultar la comprensión del texto escrito.

Por otro lado está el formato. Me envían el manuscrito escaneado en pdf, por lo que no puedo usar una herramienta TAO. Pero sí suelo usar software de edición fotográfica para jugar con los contrastes en caso de falta de nitidez.

La urgencia nunca es el mejor aliado del traductor, pero en el caso de la traducción de manuscritos del ruso es aún más complejo porque se necesita más tiempo en leer el texto que en traducirlo. Sin embargo, esta primera parte es igual de emocionante (aunque a veces puedes llegar a desesperarte) que la segunda.

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

5. EL PRESUPUESTO

A la hora de emitir el presupuesto hay que tener en cuenta varios factores que he mencionado antes: si es un manuscrito o un documento mecanografiado, la claridad de la grafía, el lenguaje, disponer o no del nombre del autor y el plazo. Normalmente se trata de documentos breves, pero una grafía poco clara puede alargar bastante el tiempo necesario para hacer una buena traducción de manuscritos del ruso. Recuerdo que en un par de ocasiones he tenido que rechazar los encargos porque la letra era ilegible. Sabía que no iba a distinguir más que unas pocas palabras, y sería una pérdida de tiempo para mí y el cliente. Por suerte, después de tres años, he aprendido bastante de la grafía del siglo XVIII, XIX y XX, y soy capaz de leer incluso la letra poco cuidada.

 

CONCLUSIÓN

Hasta ahora he traducido cartas y decretos de la realeza y nobleza rusa, de altos rangos militares, dirigentes políticos de la era soviética, cartas de escritores, poetas, científicos, empresarios, compositores y fotógrafos. Cada documento es único y permite acercarme a los personajes de un modo que no permiten los libros de historia. Como decía antes, no es un tipo de traducción a la que se me hubiese pasado por la cabeza dedicarme en un principio, pero me resulta muy gratificante. Creo que, junto con la traducción literaria, he encontrado en la traducción de manuscritos del ruso el tipo de traducción que más me entusiasma.

 

TRADUCCIÓN DE MANUSCRITOS DEL RUSO

 

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