La literatura como inspiración

La literatura como inspiración

La mejor forma de aprender a escribir es leyendo buena literatura. En mi caso, empecé por los clásicos de la literatura gótica y romántica del siglo XIX de la mano de los escritores tales como E. A. Poe, Mary Shelley, Emily Brontë, Oscar Wilde. Adentrándonos ya en el siglo XX tengo que destacar a H. P. Lovecraft y su horror cósmico que supuso una nueva etapa para mí como lectora. Le siguió Donald Tyson con su Necronomicón haciendo referencia directa a los relatos de Lovecraft.

Más tarde descubrí a los escritores de la primera mitad del siglo XX que me fascinaron con sus obras expresionistas y surrealistas, como el austríaco Gustav Meyrink o el checo Jan Weiss, que guardan semejanza con la atmósfera oscura de los relatos de Franz Kafka.

También soy una gran admiradora de las Crónicas Vampiricas de Anne Rice y si tuviera que elegir una novela, me quedaría con Sangre y Oro. No obstante, de la misma manera he disfrutado leyendo sus otros libros.

La literatura rusa merece una mención aparte por todo lo que representa para mí. Los clásicos como Nikolái Gógol y sus cuentos de género romántico con rasgos surrealistas y grotescos, y El Maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov, un libro totalmente imprescindible de literatura rusa. Si hablamos de autores rusos actuales, tengo que destacar “The Slynx” (título en inglés) -una antiutopía postapocalíptica-, de Tatiana Tolstaia, Metro 2033 -también de corte postapocalíptico-, de Dmitri Glujóvski y la trilogía de A. G. Lazarchuk y M. G. Uspenski de corte fantástico que mezcla el realismo mágico y la historia secreta o revisionista.

Los escritores latinoamericanos que más me han impactado son Julio Cortázar y Juan Rulfo con el realismo mágico que, junto con el expresionismo alemán, ha tenido una gran influencia en la formación de mi estilo personal.

También he escogido dos libros de no ficción, los cuales han dejado una marca en mí no solo como escritora, sino también como persona: El Arte de Ensoñar de Carlos Castaneda -hay quien dice que es un libro ficticio, pero por su estilo no lo consideraría una novela -,  y la Biblia Satánica de Anton Szandor LaVey.

Desde luego he leído otros libros de esos autores a los que tanto admiro, no obstante aquí he seleccionado los libros que más han contribuido a formar mi propio estilo.

 

1. El Golem (Der Golem“, 1915) de Gustav Meyrink

 

2. La verdad sobre el caso del señor Valdemar (“The Facts in the Case of M. Valdemar”, 1845) de E. A. Poe

 

 

  • 3. El que Susurra en la Oscuridad (“The Whisperer in Darkness”, 1930) de H. P. Lovecraft

4. Necronomicon de Donald Tyson

5. El Arte de Ensoñar de Carlos Castaneda (1925-1998)

6. Frankenstein o el moderno Prometeo (“Frankenstein; or, The Modern Prometheus”, 1818) de Mary Shelley

7. El Retrato de Dorian Gray (“The Picture of Dorian Gray”, 1890) de Oscar Wilde

8. Metro 2033 (2007) de Dmitri Glujovski

9. Los vampiros de la mente (“Carrion Comfort“, 1989) de Dan Simons

10. Dům o tisíci patrech (La Casa de Mil Pisos, 1929) de Jan Weiss

11. Sangre y Oro (“Blood and Gold”, 2001) de Anne Rice

12. La Biblia Satánica (“The Satanic Bible”, 1969) de Anton Szandor LaVey

13. Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo

14. Bestiario (1951) de Julio Cortazar

15. “Кысь” (“The Slynx”, 2000) de Tatiana Tolstaia

16. Cumbres Borrascosas (“Wuthering Hights”, 1847) de Emily Brontë

17. El maestro y Margarita (“Мастер и Маргарита”, 1967) de Mijaíl Bulgákov

18. “Посмотри в глаза чудовищ” (Mira a los Ojos de los Monstruos, 1998) de A. G. Lazarchuk y M. G. Uspenski

 

19. Viy (“Вий”, 1835) de Nikolai Gógol

20. La metamorfosis o La transformación (Die Verwandlung, título en alemán, 1915) de Franz Kafka

 

 

 

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